La presencia de un avión militar estadounidense en el aeropuerto de Ushuaia, perteneciente al Departamento de Defensa de ese país, generó enorme preocupación en las redes y en distintos medios. Guillermo Carmona, ex diputado nacional y ex secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, analizó en La cabeza y el sombrero, de Radio Independencia este hecho en el contexto de lo que definió como "una avanzada ingerencista, intervencionista de Estados Unidos realmente inusual en la Argentina, favorecida, facilitada y promovida por el gobierno del presidente Milei".
El avión, que finalmente transportaba un grupo de senadores estadounidenses, llegó pocos días después de que el Gobierno nacional dispusiera la intervención del puerto de Ushuaia. Los legisladores visitaron el puerto "en una actitud de inspección, se podría decir, que resulta absolutamente impropia", señaló Carmona y manifestaron interés por una agenda que "es la agenda de Estados Unidos, no la agenda de Argentina", vinculada a cuestiones de seguridad internacional. Para Carmona, la preocupación es mayor porque "desde que asumió Milei hemos visto como cada vez se ha hecho más manifiesto el interés por tener una presencia efectiva en Tierra del Fuego, específicamente en Ushuaia".
Se trata de un lugar estratégico donde está el paso bioceánico entre el Atlántico y el Pacífico, con proximidad a Malvinas —territorio ocupado y militarizado por el Reino Unido— y que representa el puente desde el cual se realizan las campañas antárticas. "Esa parte del territorio nacional antártico es tan estratégico y tan apetecido por potencias extranjeras", advirtió Carmona. La intervención del puerto de Ushuaia es visualizada como un avance en función del objetivo estadounidense de tomar control directo sobre ese lugar clave del país.
Consultado sobre la presencia de soldados israelíes en carácter de turistas en lugares estratégicos, Carmona fue claro: "rechazo las teorías conspirativas en general, creo que no son constructivas, no aportan nada. Lo cual no tiene que dejar de llamarnos a la reflexión. La realidad supera lo conspirativo". Para él, el problema no son ciertas presencias puntuales, sino que "el presidente Milei ha avanzado en una serie de medidas con Israel y con Estados Unidos de alineamiento automático, que eso sí pone sin lugar a dudas en riesgo la soberanía".
Carmona enumeró ejemplos concretos: "cuando el presidente justifica, avala y aplaude el genocidio de ya oficialmente más de 70.000 palestinos de los cuales la mayoría son niños, mujeres o ancianos", o cuando le otorga privilegios comerciales y económicos al Estado de Israel, "ahí ya no estamos ante una situación de teoría conspirativa, sino que estamos ante situaciones que efectivamente nos ponen en riesgo de pérdida de autonomía y de soberanía". Destacó también los acuerdos "absolutamente asimétricos en favor de Estados Unidos" en materia de minerales críticos y comercio.
Uno de los puntos más graves, según Carmona, es el anuncio del traslado de la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén, en contra del derecho internacional y de la legislación argentina. "Esa decisión pone en riesgo nuestra posición respecto de la cuestión Malvinas, porque hay una afectación en esta decisión del principio de integridad territorial, que es el que nosotros reclamamos en Malvinas". Mantener coherencia con ese principio en cualquier lugar del mundo, explicó, es fundamental para la causa Malvinas. "Estas son las cosas que a mí me preocupan más. No digo que algunas presencias no puedan resultar sospechosas, pero me parece que lo más grave se juega en otros planos: los planos de lo que firma el presidente, de lo que dice el presidente, de las cosas que avala el Gobierno Nacional".
Frente a este panorama, Carmona llamó a la acción ciudadana y política. "Es muy importante visibilizar las cosas que están ocurriendo y que no son normales. No es normal que las decisiones de Argentina se tomen en Estados Unidos. No es normal que pese más la decisión del primer ministro israelí que la decisión del Congreso argentino", enfatizó.
Valoró la movilización de trabajadores y sectores afectados, como el acto de la CGT en Ushuaia bajo la consigna "El puerto no se toca", pero sobre todo subrayó "la necesidad de que la dirigencia política y en especial la dirigencia que ocupa lugares institucionales se manifiesten en relación con estos hechos que son muy graves en términos de soberanía, en términos de independencia, en términos de autonomía".
Hay discusiones que parecen referirse al pasado, pero en realidad hablan del presente. La que atraviesa hoy al Museo Malvinas es una de ellas. Detrás del cambio de nombre de un auditorio, detrás de una ceremonia oficial y detrás de una efeméride vinculada a la soberanía argentina sobre las islas, se libra una batalla más profunda: quiénes tienen derecho a contar la historia de Malvinas y qué lugar ocupan los derechos humanos en ese relato.
El Paraná vuelve a quedar en el centro de una discusión tan antigua como vigente: quién controla la principal vía de salida de las riquezas argentinas. Mientras el Gobierno nacional avanza hacia la adjudicación de una nueva concesión para el dragado y la administración de la denominada Hidrovía, organizaciones sociales, especialistas y referentes vinculados a la defensa de los recursos estratégicos advierten que detrás de una licitación técnica se juega una disputa mucho más profunda, asociada a la soberanía, el ambiente y el comercio exterior. La polémica volvió a cobrar fuerza esta semana tras la preadjudicación de la concesión a la empresa belga Jan de Nul, que ya había operado el sistema durante décadas. Para Julio César Urien, presidente de la Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua, el proceso estuvo rodeado de cuestionamientos desde su origen. "No han participado las provincias, se denunciaron irregularidades y no existen estudios de impacto ambiental suficientes", sostuvo en La Cabeza y el Sombrero de Radio Independencia. Aun así, señaló, el proceso siguió adelante y podría quedar definitivamente cerrado en cuestión de días.
La salud pública tiene una particularidad ingrata: cuando funciona, casi nadie la nota. Las vacunas llegan antes de que aparezca el virus, los brotes no ocurren, las enfermedades desaparecen de las guardias y hasta de la memoria colectiva. El problema aparece cuando esa maquinaria comienza a fallar. Entonces regresan viejos fantasmas. Y eso es, precisamente, lo que preocupa al médico sanitarista Oscar Atienza. La chispa que encendió la conversación con La Cabeza y el Sombrero, de Radio Independencia, fue el envío tardío de vacunas antigripales por parte del Gobierno nacional. Para Atienza, no se trata de una demora administrativa sino de una decisión que llega cuando el virus ya está circulando. "Estamos en junio y el brote ya está en marcha", advirtió. Según explicó, la aparición de una nueva variante de gripe y el comportamiento observado durante los últimos meses en el hemisferio norte anticipaban una temporada especialmente complicada. Las vacunas, sostuvo, deberían haber estado distribuidas entre abril y principios de mayo.
A un año de la detención de Cristina Fernández de Kirchner, el peronismo volvió a reunirse este miércoles bajo una consigna que, para una parte importante de la militancia, dejó de ser apenas una demanda judicial para convertirse en una definición política: "Cristina Libre". El acto, que se replicó en distintos puntos del país y tuvo su expresión en la sede del Partido Justicialista del Chaco -Mitre y Rivadavia, a las 18.30-, apareció atravesado por una certeza que recorre buena parte del universo kirchnerista: la expresidenta sigue ocupando el centro de gravedad de la política argentina aun cuando la Justicia la haya apartado de la competencia electoral.
Miles de argentinos, fundamentalmente de Misiones pero también de Corrientes y Chaco, están cruzando la frontera hacia Brasil en busca de trabajo. María Itumelia Torres, periodista chaqueña radicada en Misiones, corresponsal de InfoSiberia y ex directora de LRA Radio Nacional Iguazú, describió en La cabeza y el sombrero, de Radio Independencia una situación que "ha explotado" y que es "muy dolorosa porque nos pinta esta realidad tan perversa que estamos viviendo".