El exministro de Economía de Chaco, Cristian Ocampo, analizó en Radio Independencia, la grave situación actual del país. Destacó que el gobierno nacional solo busca contener la inflación hasta las elecciones, pero no tiene un plan para reactivar la producción.
>Señaló que los servicios públicos aumentaron un 600%, mientras la inflación oficial marca 150%, lo que genera un fuerte deterioro en el poder adquisitivo. Las familias están sobreendeudadas con tarjetas que cobran intereses del 300% y los medicamentos subieron 35% en dos meses. Además, cuestionó que los índices del INDEC ya no reflejan la realidad que sufre la población.
>Preocupación por la deuda y el FMI
>Ocampo alertó sobre los vencimientos de deuda por 40.000 millones de dólares entre julio y agosto, en un contexto donde se reduce la liquidación de cosechas y caen las reservas del BCRA. Criticó la relación con el FMI, que apoyó políticamente a un gobierno que luego perdió las elecciones, convirtiendo a Argentina en un problema para el organismo. También señaló la falta de créditos para sectores productivos como la construcción y la industria, mientras se prioriza la especulación financiera.
>Falta de autocrítica y perspectivas
>El exfuncionario defendió los subsidios como herramienta para dinamizar el consumo básico y la economía. Denunció la desregulación en áreas clave como medicamentos y prepagas, donde operan monopolios. Sobre el futuro, fue claro: el ajuste solo profundiza la crisis sin ofrecer soluciones. Advirtió que cuando la sociedad alcance su límite de tolerancia, el gobierno no tendrá más margen para seguir recortando. Su diagnóstico coincide con las críticas de economistas que señalan el fracaso del actual modelo económico.
Durante años, el endeudamiento estuvo asociado a proyectos. Un crédito para comprar una vivienda, un préstamo para ampliar un negocio, cuotas para cambiar el automóvil o refaccionar la casa. Hoy, para millones de argentinos, la deuda cumple otra función: llegar a fin de mes. La economista y contadora Graciela Treber sostiene que ese cambio resume buena parte de lo que ocurre debajo de los indicadores macroeconómicos que exhibe el Gobierno nacional. Mientras la administración de Javier Milei celebra la desaceleración de la inflación y la baja del riesgo país, crece la cantidad de familias que recurren al crédito para afrontar gastos corrientes. Comida, servicios, medicamentos o alquileres forman parte de una lista que antes se cubría con ingresos y ahora cada vez más se financia con deuda.
Las provincias lidian con desafíos fiscales crecientes, acumulando deudas que impactan sus finanzas. ¿Quiénes tomaron estos préstamos y para qué?.
La contadora pública Graciela Treber analizó con preocupación el posible blanqueo de capitales sin exigir declaración de origen, una medida que calificó como "un despropósito" que podría convertir al país en un "paraíso narcofiscal".