A un año de la detención de Cristina Fernández de Kirchner, el peronismo volvió a reunirse este miércoles bajo una consigna que, para una parte importante de la militancia, dejó de ser apenas una demanda judicial para convertirse en una definición política: "Cristina Libre". El acto, que se replicó en distintos puntos del país y tuvo su expresión en la sede del Partido Justicialista del Chaco -Mitre y Rivadavia, a las 18.30-, apareció atravesado por una certeza que recorre buena parte del universo kirchnerista: la expresidenta sigue ocupando el centro de gravedad de la política argentina aun cuando la Justicia la haya apartado de la competencia electoral.
Esa convicción fue expresada con claridad por Rodrigo Ocampo, presidente alterno del Congreso partidario del PJ chaqueño, quien sostuvo que la convocatoria busca respaldar a Cristina Fernández de Kirchner, pero también discutir el futuro del movimiento en un contexto de crisis económica y desgaste del gobierno nacional. "Cristina libre es lo que nuestro pueblo reivindica", afirmó en La Cabeza y el Sombrero, de Radio Independencia. Y fue más allá: "hay muchísima gente, incluso no militante, que siente que volvería a elegir a Cristina para que represente a la Argentina".
La fecha elegida no es casual. Se cumple un año del encarcelamiento de la exmandataria, un hecho que para el kirchnerismo constituye uno de los capítulos más graves de la relación entre poder político, poder económico y Poder Judicial desde el retorno democrático. Ocampo lo definió sin rodeos como un "apresamiento injusto" y sostuvo que la situación excede la figura personal de la ex presidenta.
"Vinieron por Cristina para condicionar la democracia", aseguró. En su mirada, la condena y la proscripción forman parte de un mecanismo destinado a limitar la capacidad de la sociedad de construir alternativas políticas frente al modelo económico vigente. "La sociedad tiene cada vez menos poder sobre lo que están haciendo con su vida", planteó.
La charla se produjo mientras distintos sondeos vuelven a ubicar a Cristina Fernández de Kirchner entre las figuras con mayor capacidad de representación dentro del campo opositor. Esa paradoja —una dirigente impedida de competir que sigue liderando las encuestas— atraviesa buena parte de las reflexiones del peronismo actual.
"Lo más dramático es que están midiendo a una persona que no puede ser candidata", señaló Ocampo. Y vinculó ese fenómeno con el deterioro de la imagen del Gobierno nacional. Según sostuvo, mientras crece la desconfianza hacia la gestión de Javier Milei, la figura de Cristina conserva un núcleo de adhesión que trasciende incluso las fronteras tradicionales del peronismo.
Pero la conversación no se detuvo en la disputa con el oficialismo. También se internó en las tensiones que atraviesan al propio movimiento justicialista. Allí aparecieron las diferencias con sectores que proponen una renovación desligada del liderazgo de Cristina y con dirigentes que, según Ocampo, prefieren tomar distancia de la exmandataria para obtener una mejor relación con los grandes medios o con sectores del poder económico.
En ese recorrido aparecieron también las tensiones domésticas. Ocampo ubicó al gobernador bonaerense Axel Kicillof entre los dirigentes que, a su entender, no expresan con suficiente firmeza la defensa de Cristina Fernández de Kirchner. La observación no es menor: detrás de esa crítica asoma una discusión que atraviesa al peronismo de punta a punta y que refiere a la conducción, la estrategia electoral y el perfil que tendrá la principal fuerza opositora en los próximos años.
"Nosotros no creemos en un peronismo sin Cristina", sostuvo. Y advirtió que un partido desconectado de ese liderazgo correría el riesgo de convertirse en una versión "decorativa" del peronismo, adaptada a las necesidades de los sectores concentrados.
En varios pasajes de la entrevista, la política apareció menos asociada a la estrategia electoral que a una cuestión de identidad. Ocampo rechazó la lógica de las candidaturas entendidas como carreras personales y reivindicó una construcción colectiva basada en convicciones. "La sociedad está pasando la recontra mal. ¿Qué importa quién va de candidato en un lugar o en otro?", se preguntó.
La referencia inesperada llegó desde la cultura popular. Todavía conmovido por la reciente muerte del Indio Solari, el dirigente tomó prestada una frase para explicar su mirada sobre la militancia. "Si no hay amor, que no haya nada", dijo. Y utilizó esa idea para diferenciar la política entendida como vocación transformadora de la política concebida como simple administración de cargos.
En ese punto, la figura de Cristina volvió a aparecer como símbolo. No solamente de una dirigente presa o proscripta, sino de una etapa histórica que muchos militantes siguen reivindicando como referencia para el futuro. "Cristina libre tiene que ver con su inocencia, pero también con recuperar el ímpetu que necesitamos de cara al futuro", resumió.
Por eso, el encuentro del miércoles en Mitre y Rivadavia a las 18.30 tuvo algo de acto político, algo de homenaje y bastante de discusión sobre lo que viene. Porque para una parte del peronismo, la pregunta ya no es únicamente qué ocurrirá con Cristina Fernández de Kirchner. La pregunta es qué hará el movimiento sin ella. ¿Sin ella? Y la respuesta, al menos entre quienes se reunieron en la sede partidaria, parece estar bastante clara.
Hay discusiones que parecen referirse al pasado, pero en realidad hablan del presente. La que atraviesa hoy al Museo Malvinas es una de ellas. Detrás del cambio de nombre de un auditorio, detrás de una ceremonia oficial y detrás de una efeméride vinculada a la soberanía argentina sobre las islas, se libra una batalla más profunda: quiénes tienen derecho a contar la historia de Malvinas y qué lugar ocupan los derechos humanos en ese relato.
El Paraná vuelve a quedar en el centro de una discusión tan antigua como vigente: quién controla la principal vía de salida de las riquezas argentinas. Mientras el Gobierno nacional avanza hacia la adjudicación de una nueva concesión para el dragado y la administración de la denominada Hidrovía, organizaciones sociales, especialistas y referentes vinculados a la defensa de los recursos estratégicos advierten que detrás de una licitación técnica se juega una disputa mucho más profunda, asociada a la soberanía, el ambiente y el comercio exterior. La polémica volvió a cobrar fuerza esta semana tras la preadjudicación de la concesión a la empresa belga Jan de Nul, que ya había operado el sistema durante décadas. Para Julio César Urien, presidente de la Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua, el proceso estuvo rodeado de cuestionamientos desde su origen. "No han participado las provincias, se denunciaron irregularidades y no existen estudios de impacto ambiental suficientes", sostuvo en La Cabeza y el Sombrero de Radio Independencia. Aun así, señaló, el proceso siguió adelante y podría quedar definitivamente cerrado en cuestión de días.
La salud pública tiene una particularidad ingrata: cuando funciona, casi nadie la nota. Las vacunas llegan antes de que aparezca el virus, los brotes no ocurren, las enfermedades desaparecen de las guardias y hasta de la memoria colectiva. El problema aparece cuando esa maquinaria comienza a fallar. Entonces regresan viejos fantasmas. Y eso es, precisamente, lo que preocupa al médico sanitarista Oscar Atienza. La chispa que encendió la conversación con La Cabeza y el Sombrero, de Radio Independencia, fue el envío tardío de vacunas antigripales por parte del Gobierno nacional. Para Atienza, no se trata de una demora administrativa sino de una decisión que llega cuando el virus ya está circulando. "Estamos en junio y el brote ya está en marcha", advirtió. Según explicó, la aparición de una nueva variante de gripe y el comportamiento observado durante los últimos meses en el hemisferio norte anticipaban una temporada especialmente complicada. Las vacunas, sostuvo, deberían haber estado distribuidas entre abril y principios de mayo.
Miles de argentinos, fundamentalmente de Misiones pero también de Corrientes y Chaco, están cruzando la frontera hacia Brasil en busca de trabajo. María Itumelia Torres, periodista chaqueña radicada en Misiones, corresponsal de InfoSiberia y ex directora de LRA Radio Nacional Iguazú, describió en La cabeza y el sombrero, de Radio Independencia una situación que "ha explotado" y que es "muy dolorosa porque nos pinta esta realidad tan perversa que estamos viviendo".
La presencia de un avión militar estadounidense en el aeropuerto de Ushuaia, perteneciente al Departamento de Defensa de ese país, generó enorme preocupación en las redes y en distintos medios. Guillermo Carmona, ex diputado nacional y ex secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, analizó en La cabeza y el sombrero, de Radio Independencia este hecho en el contexto de lo que definió como "una avanzada ingerencista, intervencionista de Estados Unidos realmente inusual en la Argentina, favorecida, facilitada y promovida por el gobierno del presidente Milei".