Hay causas judiciales que se entienden mejor si uno deja el Código Penal en el cajón y abre, en cambio, el calendario electoral. La causa Vialidad es una de ellas, y llamarla "causa" ya es, en rigor, un acto de cortesía hacia un expediente que tiene más de operación que de Justicia. Julia Perié, presidenta del Observatorio de Relaciones Internacionales y ex diputada del Parlasur, fue categórica al analizar la presentación que hizo Cristina Fernández de Kirchner ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, pidiendo la revisión del proceso que la condenó: "la persecución a Cristina es una cuestión netamente política", dijo, sin matices, y no hizo falta que lo repitiera para que quedara instalado como el eje de toda la charla.
En La Cabeza y el Sombrero, de Radio Independencia, Perié trazó un paralelismo que desnuda el mecanismo con una precisión que incomoda. Así como Javier Milei asegura que desconocía lo que hacía Manuel Adorni, su mano derecha en un sinfín de asuntos, o lo que hacía su propia hermana Karina, escudándose en que "el presidente no puede estar en todas las cosas", la causa Vialidad construyó buena parte de su andamiaje sobre decisiones que tomaron otros funcionarios y que, en el relato judicial, terminaron salpicando a la entonces presidenta.
El mismo argumento que a uno lo exime tranquilamente, a ella la condena y la encarcela. Ese doble estándar, sostuvo Perié, tiene una sola dirección, conocida de memoria: "siempre somos los peronistas los que somos perseguidos, los que hemos sido presos y los que continúan con estas persecuciones".
Del otro lado de la vereda están los que de verdad se llevaron puesto al país y siguen, impunes, caminando por la city: Mauricio Macri y el crédito del FMI cuyo destino final nadie se tomó el trabajo de aclarar, Luis Caputo y su fortuna instalada bien lejos de las fronteras que dice administrar. Esos, decía Perié sin eufemismo alguno, "siempre endeudaron y siempre robaron a este país", y sin embargo ahí siguen, indemnes, cobrando sueldo o dividendos según corresponda.
La comparación con la causa Cuadernos -o Fotocopias-, que Perié trajo a colación, no fue un exceso retórico sino una prueba más de cómo funciona la maquinaria: la calificó de "tremendo mamarracho", con empresarios obligados a declarar bajo presión y ciudadanos convocados sin haber tenido nunca relación real con el expediente. Vialidad, señaló, tiene otro perfil, más prolijo en las formas, con más apariencia de solemnidad judicial, pero atravesado por exactamente la misma lógica de fondo: la proscripción vestida de expediente, la persecución política disfrazada de tecnicismo procesal.
De ahí la pregunta que sobrevoló toda la charla y que Perié respondió sin la menor concesión a la corrección política de los que piden "prudencia": ¿por qué justo antes de una elección? "Qué casualidad que se la encarcela a Cristina justo antes de unas elecciones", ironizó, para después nombrar sin vueltas lo que para ella es la única explicación posible, la que cualquiera que no esté mirando para otro lado puede ver: impedir que sea candidata. Ese es, sostuvo, "el único objetivo que tiene esta persecución". No hay, en su lectura, otro misterio que develar, ni zona gris que conceder.
Ahí aparece la tesis que ordena su mirada sobre el peronismo entero, no solo sobre este episodio: la convicción de que en la historia del movimiento la cuestión política siempre antecede a la judicial, y que solo cuando se salda la disputa de poder puede empezar a discutirse la Justicia "con un poco más de justicia, entre comillas".
Bajo esa lógica, la carta a la ONU no necesita ganar en los tribunales internacionales para haber cumplido ya su cometido. El solo hecho de escribirla, de publicarla en medios internacionales, de instalar el tema puertas afuera del país, constituye, señaló Perié, "un hecho político en sí mismo".
Y da lo mismo que algunos sectores del propio espacio nacional y popular hayan reaccionado con la desconfianza de quien prefiere no incomodar, o que La Nación, Clarín y TN la hayan tratado con la displicencia de siempre: esas dudas dicen más de quien las enuncia que de la carta misma.
El gesto de Cristina ya produjo lo que tenía que producir, que es correr el eje de la conversación desde el expediente armado hacia la pregunta de fondo, la que en definitiva nadie logra esquivar: quién decide, en la Argentina de 2026, quién puede ser candidata y quién no.
Hay deudas que se toman para comprar una casa, un auto o hacer un negocio. Y hay otras, cada vez más frecuentes, que se toman para llegar a fin de mes. Para pagar la luz, viajar al trabajo, comprar comida. El problema empieza cuando esa cuenta no cierra y, detrás de una deuda que parecía transitoria, aparece la mora. Según planteó la diputada nacional por Unión por la Patria Kelly Olmos, esa realidad ya alcanza a 6 millones de familias y no puede ser leída como un simple desacuerdo entre quien debe y quien pretende cobrar.
Hay semanas que cambian el clima de una charla. La anterior había sido gris: todo indicaba que el Senado iba a convalidar la reforma de la ley de tierras. Esta vez Julieta Campo, diputada nacional por Unión por la Patria llega con otra lectura. "Es una demostración de que luchar sirve", dice apenas arranca la charla con La Cabeza y el Sombrero, de Radio Independencia, y no suena a slogan sino a balance: la calle se movilizó, la dirigencia peronista trabajó voto por voto y el resultado —contra el pronóstico de la semana previa— fue el rechazo del capítulo que habilitaba la extranjerización de tierras.
La contadora y economista, Graciela Treber tiene ese don que escasea en tiempos de spot publicitario travestido de anuncio económico: explica lo técnico sin perder el rigor ni la temperatura política que ese tecnicismo esconde. En La Cabeza y el Sombrero de Radio Independencia, habló de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que el oficialismo empujó al Congreso, y fue directa desde el arranque: "la implicancia que tiene la reforma en sí significa volver a la carta orgánica que tenía el Banco Central anteriormente", la que "rigió incluso toda la época del 76 al 2012", redactada en sintonía con la Ley de Entidades Financieras que data "exactamente de ese gobierno de facto", con el Ministerio de Economía en manos de José Alfredo Martínez de Hoz.
Un estudio nacional realizado por CEDES (Centro de Estudios de Estado y Sociedad) sobre una muestra representativa de 2.000 personas encontró que la sociedad argentina mantiene acuerdos sólidos en torno a género y derechos sexuales y reproductivos, más allá de la polarización que domina el debate público. La socióloga Silvina Ramos, investigadora de la institución, presentó los resultados en La Cabeza y el Sombrero, de Radio Independencia.
Los mapas suelen parecer fríos. Colores, porcentajes, límites administrativos. Pero hay mapas que cuentan otra historia: la de quién controla el territorio y qué futuro se juega sobre él. En La Cabeza y el Sombrero, por Radio Independencia, la socióloga Julieta Caggiano, integrante del Observatorio de Tierras, explicó el trabajo que dio origen al sitio https://www.observatoriodetierras.ar/ y que vuelve a cobrar relevancia a pocos días de que el Senado trate el proyecto para derogar la Ley de Tierras. "Lo que está en juego es el control sobre nuestros recursos más estratégicos", resumió.